domingo, 16 de septiembre de 2012

No hay que rendirse jamás

Por muchas y dolorosas que sean las adversidades. Nadie dijo nunca que la vida sería fácil, ¿verdad?
Simplemente hemos de elegir un camino, la sensatez y el sentido común nos lo indicará. Obvia decir que para el cristiano ese camino está perfectamente indicado pero.... ¿Y para el que no lo és? Le quedan dos opciones: 1ª Conocer a Jesús, sí, tal cual, conocerle. 2ª Intentar encontrar el camino sin su presencia.
Si me preguntáis a mi cual de las dos opciones elijo, os responderé que la 1ª, aunque os diré que no es fácil, hay que ser muy constante, tener la cabeza fría en muchas ocasiones y sobre todo pararse a pensar las cosas antes de hacerlas, más si cabe cuando hablamos de elecciones importantes que pueden influir de una u otra manera en nuestra vida terrenal. Resulta gratificante tener a alguien siempre contigo aunque no lo puedas ver físicamente.
Recordad algo: nadie regala nada, ni siquiera el Creador. Nadie construye una casa empezando desde el tejado, ¿no es así? Empezaremos con los cimientos. Si la casa se construye sobre piedra será fuerte y ni el viento ni las tempestades acabarán con ella, en cambio si se construye sobre arena, llegará un día, el menos esperado en el que una simple tormenta se la llevará. Estas cosas son buenas meditarlas de vez en cuando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario